De la marca Talhoer aquí tenemos esta maqueta de una barca de pesca tradicional de la costa mediterránea: la barca de jábega o simplemente Jábega.
La maqueta está a escala 1:32 y mide 340 mm de largo, 55 mm de alto y 100 mm de ancho.
La jábega: la barca de pesca tradicional del Mediterráneo andaluz
La jábega es una de las embarcaciones tradicionales más representativas del litoral mediterráneo español, especialmente vinculada a la costa de Málaga y Andalucía oriental. Su origen se remonta a épocas antiguas, con claras influencias fenicias y romanas, y durante siglos fue una pieza clave en la economía pesquera y en la vida social de las comunidades costeras. Hoy, aunque su uso profesional ha desaparecido, la jábega pervive como símbolo cultural, deportivo y patrimonial.
Origen e historiaEl nombre jábega procede del árabe šábaka (red), lo que ya indica su estrecha relación con la pesca de arrastre desde la playa. Este sistema, conocido como pesca a la jábega, consistía en largar una red desde la embarcación y recogerla posteriormente desde tierra con la fuerza de hombres o animales.
Durante siglos, la jábega fue el principal medio para capturar sardinas, boquerones y otras especies pelágicas cercanas a la costa. Su diseño evolucionó poco, lo que demuestra su enorme eficacia y adaptación al entorno mediterráneo.
Características técnicas de la jábegaLa jábega es una embarcación de madera, tradicionalmente construida de forma artesanal en astilleros locales.
Principales características técnicas:
Eslora: entre 7 y 9 metros aproximadamente.
Manga: relativamente estrecha, lo que favorece la velocidad y maniobrabilidad.
Casco: muy alargado y fino, con formas suaves y gran curvatura en proa y popa.
Proa elevada: distintiva y estilizada, diseñada para cortar bien el oleaje.
Simetría: muchas jábegas son casi simétricas en proa y popa, lo que facilita remar en ambos sentidos.
Propulsión: originalmente a remo; en épocas más recientes algunas incorporaron vela latina y, ya en el siglo XX, pequeños motores auxiliares.
Tripulación: entre 7 y 9 remeros, además del patrón.
Un rasgo singular es el ojo pintado en la proa, elemento decorativo y simbólico heredado de antiguas culturas mediterráneas, al que se atribuía una función protectora para la embarcación y su tripulación.
Usos tradicionales en el pasadoEl uso principal de la jábega fue la pesca artesanal de arrastre desde playa. El proceso implicaba una estrecha colaboración entre los marineros embarcados y los hombres en tierra, lo que convertía la pesca en una actividad colectiva y social.
Además de su función económica, la jábega estaba profundamente integrada en la cultura local:
Marcaba los ritmos de trabajo de los pueblos costeros.
Generaba vocabulario propio, oficios específicos y tradiciones.
Era protagonista de rituales, fiestas y relatos populares.
Con la llegada de métodos de pesca más modernos y regulaciones que prohibieron el arrastre desde playa, este uso desapareció progresivamente a mediados del siglo XX.
La jábega en el presenteHoy en día, la jábega ha encontrado nuevos usos, alejados de la pesca profesional pero muy activos:
1. Deporte
La liga de barcas de jábega y las competiciones de remo tradicional han revitalizado estas embarcaciones. Se construyen réplicas adaptadas al deporte, manteniendo la estética original pero con mejoras estructurales.
2. Patrimonio cultural
La jábega es considerada un bien etnográfico. Asociaciones culturales y museos trabajan en su conservación, restauración y difusión como símbolo del patrimonio marítimo andaluz.
3. Uso recreativo y educativo
Algunas jábegas se utilizan para:
Paseos costeros.
Recreaciones históricas.
Actividades educativas relacionadas con la cultura marinera y la construcción naval tradicional.
Más allá de su función práctica, la jábega representa:
La relación histórica entre el ser humano y el mar Mediterráneo.
El conocimiento transmitido de generación en generación.
Una identidad colectiva ligada al esfuerzo, la cooperación y la vida marinera.
En la actualidad, su recuperación demuestra cómo una embarcación tradicional puede adaptarse a nuevos contextos sin perder su esencia.


















